Vigilancia tecnológica y competitividad sectorial - Lecciones y resultados de cinco estudios

Carátula

 

La información y el conocimiento han sido motores del desarrollo y las transformaciones tanto sociales como económicas de las comunidades humanas, las naciones y los países. Ellos determinan el ascenso y la forma como declina estirpes, partidos, corrientes políticas y filosóficas; sustentan el poder en la política y en un sinnúmero de actividades humanas, incluyendo la producción y los negocios. En síntesis son elementos que fijan la dinámica de los procesos sociales, bien por la manera como determinan las acciones de los actores sociales y de los agentes económicos asociadas a los procesos de aprendizaje, bien porque estos sean de colaboración, imitación o competencia.
Hoy en día, los avances de la generación, difusión de la información y el conocimiento hacen que, debido a su volumen y a los distintos niveles de especificidad que los caracterizan, sea cada vez más importante y difícil identificar y mantener actualizada la información necesaria para los procesos de análisis que sustentan la construcción de iniciativas públicas y privadas, así como la toma de decisiones. En un mundo globalizado en el que la distancia física es cada vez menos determinante en los procesos de colaboración, integración y de competencia, la competitividad de los países requiere de marcos conceptuales, metodologías, modelos, medios tecnológicos y recurso humano capacitado y competente para identificar y acceder a las fuentes relevantes de información para convertirla - a través del análisis experto- en conocimiento estratégico.